Segunda Oportunidad
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Capítulo 2
Primer Encuentro
Después de estar
atrapado en Marte por casi dos años, Scott ansía
regresar a la Tierra. Algo más que memorias se quedará
atrás.
______
Sera
y Lancer tomaron su descanso juntos en una cafetería.
Sera parecía completamente feliz bebiendo un cremoso
café mocha mientras Lancer saboreaba un café latte.
"Me
sorprende como el café se ha convertido en tu cosa
favorita en la Tierra, Sera. ¿A
veces me pregunto si te gusta más que yo?" bromeó Lancer.
"No
seas tonto, Lancer, claro que tú me gustas más.
Después de todo tu puedes preparar ésto para
mi,” dijo Sera señalando su taza vacía.
"Son
profundos tus sentimientos,” respondió el.
"Lancer," habló seria, "¿le
dijiste a Ariel que Scott llega esta noche?" De pronto
la cara de Lancer mostró preocupación.
"Quise
hacerlo, Sera, pero no la he visto en todo el día.
Estaba dormida cuando recibí el mensaje de Scott anoche
y se había marchado esta mañana cuando despertamos."
"Despertamos
tarde," dijo la mujer, su esposo sonrió.
"Eso
fue tu culpa preciosa." Sera se sonrojó.
"Va
a ser una gran sorpresa para ella," Sera redirigió el
tema hacia la llegada de Scott.
"Para
ambos," corrigió Lancer, "él no sabe
que ella esta con nosotros."
"¡Oh!" dejó escapar
Sera sorprendida.
"Scott
ha cambiado, tengo la impresión de que es tiempo de
que Marlene y él aclaren las cosas."
"Espero
que tengas razón. No quiero ver a mi hermana herida
nuevamente." Sera notó la hora. "Se me hace
tarde, debo irme. El nuevo equipo llega a la oficina hoy
y quiero asegurarme de que todo este en orden. Mi nuevo asistente
es muy ineficiente. ¡Necesita
una lección, al estilo Invid!" sus ojos rojos
brillaron con ese pensamiento.
"Cuidado,
mi amor. Trata de ser amable con este asistente. Es el tercero," Lancer
calmó a su esposa.
"Oh,
si, tienes razón. ¡No
es fácil!" Suspiró. "En fin, gracias
por el café cariño. Nos vemos esta noche,” dijo,
le sonrió y se marchó.
"Te
extrañaré," Lancer pensó en voz
baja. De repente se puso pensativo. Mientras
bebía del café en su taza, Lancer recordaba
como Marlene -Ariel para su hermana Sera- lloraba sentada
sobre el piso de su cuarto en la finca de Lunk.
______
"Lunk
y Annie me llamaron, Marlene." "¡No
puedo más Lancer!" sollozaba. "Me siento
sola, tan diferente, tan inútil... los seres humanos
odian a mi especie. No tengo ninguna razón para vivir." Continuó llorando. "Si
tan solo pudiera dejar de pensar en el,” gritó y
cubriendo sus lágrimas con sus pálidas manos.
______
Scott
descendió del transporte e ingresó al espacio
puerto de New Liberty. La enorme estructura cubierta de domos
se había convertido en el mayor centro de transporte
en América del Norte. Acomodaba tanto las necesidades
de los militares como las de la población civil. Después
de décadas de guerra y destrucción, la milicia
no era bien vista en la Tierra. Construir y administrar proyectos
de infraestructura se había convertido en una práctica
común para ganarse el visto bueno del público. El
status militar de Scott le garantizó un pasaje rápido
por los procedimientos de entrada. Después de salir
del último túnel de revisión, Bernard
vio a un joven soldado acercándose para recibirlo.
"Bienvenido
Capitán," saludó.
"Gracias..." respondió Scott
tratando de leer el nombre del soldado, impreso en en la
solapa de su uniforme.
"Cabo
Bates señor." El capitán asintió y
se dirigió a retirar su equipaje en un carrusel cercano.
Bates caminó con el. "Ha
llegado usted más pronto de lo anticipado, capitán.
Debo informarle que su apartamento no esta listo todavía," dijo
Bates un poco nervioso. "El área de vivienda
en New Liberty está limitada por el momento. Lo único
disponible por ahora es una suite estándar en las
barracas del noroeste, señor. Lamento el inconveniente," añadió preocupado.
"Gracias
cabo, pero debo encargarme de algo en la ciudad. Me reportaré a
la base dentro de seis días," Scott respondió con
calma mientras recogía su equipaje.
"Comprendo,
capitán,” dijo Bates aliviado. “Su apartamento
estará listo para entonces. ¿Desea
que arregle un transporte para usted en la ciudad?"
"No
será necesario," informó Scott, y añadió, "sin
embargo, necesito un lugar donde cambiarme." "Sígame," respondió Bates.
______
Vestido
de civil, Scott caminó hacia el área de recepción
del espacio puerto. Cerca de la salida número 23 miró a
su alrededor. La enorme sala estaba llena de gente. La escena
contrastaba con lo que él había visto la última
vez que estuvo en la Tierra. Cientos
de personas esperaban, saludaban y abrazaban a sus seres
queridos. Una hermosa mujer de cabellos castaños llamó su
atención. Un hombre caminó hacia ella; la abrazó y
la besó. Los pensamientos de Scott empezaron a tomar
vuelo hacia...
"¡Scott!" escuchó y
se volvió. "¡Lancer!" Los
amigos se abrazaron. "¡Es
bueno verte, viejo soldado!"
"Es
bueno verte también," respondió el viajero, "no
has cambiado nada." "Podría
decir lo mismo acerca de ti, si no fuera por el uniforme," notó el
cantante. Scott
se encogió de hombros. "Soy un civil por los
próximos seis días." "Seis
días que nos aseguraremos de que no olvides, amigo
mío," respondió Lancer sonriendo y dándose
cuenta de que algunos de sus fans lo habían visto.
Scott notó el grupo de gente formándose. "Es
hora de salir de aquí, Scott." Con insospechada
agilidad, Lancer haló a su amigo hacia un auto estacionado
muy cerca.
"¡Una
limusina!" Scott jadeó, "la vida te está tratando
muy bien, Lancer," agregó luego de que ambos
entraran al vehículo.
"No
puedo quejarme, la industria de la música esta creciendo
y Sera y yo estamos cosechando los frutos de nuestro trabajo."
"Me
alegro. ¿Y
como esta tu esposa, por cierto?" "Maravillosa.
Sera se ha adaptado a la Tierra y a nuestra cultura muy rápido.
Administra Discos Belmont y esta haciendo un trabajo magnífico.
Su experiencia militar tiene mucho que ver en como tiene
todo marchando perfectamente, yo incluido." El comentario
divirtió a Scott.
"¿Alguna
noticia reciente de Rook y Rand? Lo último que
supe fue que habían regresado a Trenchtown, creo,” mencionó el
soldado.
"Se
mantienen en contacto. El casi ha acabado de escribir su
libro; recuerdas, sobre nuestras aventuras durante la guerra
contra los Invid. Rook y el siempre discuten sobre quien
rescato a quien," informó Lancer. "Rook
consiguió trabajo con una compañía de
carga, volando uno de sus aviones. Eso la tiene ocupada.
También, sé que Rand está pensado en
proponerle matrimonio," añadió Lancer.
"Ya
era hora de que se casaran como tu y Sera," comentó Scott.
"Si," dijo
Lancer sonriendo, "como otro par que conocí una
vez." Scott carraspeo.
"... ¿y
como están Lunk y Annie?" preguntó.
"Me
parece que te escribí que el compró una finca
como quería. Esta feliz cultivando la tierra. Annie
sigue con él. Se cuidan mutuamente. Por cierto, ella
esta de vuelta en el colegio. La
idea de Annie volviendo locos a sus profesores trajo una
sonrisa a la cara de Scott. Sin embargo, su expresión
cambió de pronto.
"¿Y Marlene? ¿Sabes
algo de ella?" preguntó al fin, luchando por
encontrar las palabras.
"¿Marlene?" Lancer
suspiró. "Esta mucho mejor ahora."
"¿Mucho
mejor? ¿Por
qué? ¿Le
pasó algo?" interrumpió Scott.
"Cálmate,
Scott, ella esta bien. Bueno, tu, de entre toda la gente,
sabes lo devastada que se quedó luego de la batalla
de Punto Reflex."
"Lo
se, pero..." dijo Scott pero Lancer lo interrumpió esta
vez.
"Después
de que te marchaste, ella se fue con Lunk y Annie para ayudar
con la finca. Trato de concentrarse en su trabajo, pero la
soledad la estaba matando poco a poco. Se sintió rechazada
y abandonada por ti y su propia gente. El aislamiento de
la finca no ayudó tampoco.” Scott sintió la
culpa invadiéndolo. “Estaba hecha un desastre
emocional cuando Sera y yo decidimos traerla a vivir con
nosotros."
"Marlene... ¿ella
está aquí?" Scott se puso pálido.
"Sí.
Te dije que encontrarla sería más fácil
de lo que pensabas." Lancer hizo una pequeña
pausa para dejar que Scott procesara la noticia "Marlene
ha tenido una asombrosa recuperación. Estar cerca
a otro ser de su especie y rodeada de la vitalidad de la
ciudad le han hecho bien. Ha cambiado mucho, es más
independiente y segura. Nos sorprendió a todos cuando
anunció que quería estudiar; hacer algo con
su vida, algo que beneficiara a los demás. Esa a punto
de graduarse como enfermera," explicó Lancer.
"¡Marlene,
una enfermera! Eso suena perfecto para ella. Cuéntame
más sobre ella, por favor, Lancer."
"Scott,
ten un poco de calma. Primero, debes decirme si en verdad
ella te importa. No quiero verla herida nuevamente." "Ella
me importa mucho; lo último que quiero es lastimarla
de nuevo,” respondió con determinación.
"Me
alegra escuchar eso. No te preocupes, pronto la verás
y podrás preguntarle lo que quieras personalmente," dijo
Lancer disfrutando el nerviosismo de su amigo.
"Claro,
ella está aquí," Scott respondió tragando
saliva. Está aquí, repitió mentalmente.
Lancer
lo miró, "Apuesto a que no esperabas esa noticia." Scott
parecía estar en trance "¿Scott?"
______
La
limusina se detuvo al fin delante de un edificio de apariencia
antigua. Luego de recoger su equipaje, Scott siguió al
cantante dentro de la estructura. El soldado se sorprendió al
ver el moderno interior del inmueble, parecía que
acababa de ser renovado. Los hombres tomaron el elevador
hasta el último piso e ingresaron al apartamento de
Lancer.
"Bienvenido,
Scott," dijo Lancer.
"Gracias," respondió el
invitado mientras cruzaba el umbral de la puerta y dejaba
su equipaje a un lado, en el suelo.
El
lugar era grande, tal como Lancer había dicho. Parecía
una planta industrial transformada en vivienda. Las paredes
eran blancas con ventanas grandes y marcos metálicos.
La sala tenía una vista impresionante de la ciudad
emergente. Sobre los pisos alfombrados descansaban muebles
de líneas simples. Aunque pocos, detalles como flores
y fotografías le daban al apartamento un toque hogareño.
"Gran
departamento, Lancer," dijo Scott admirando el perfil
de Nueva York desde la sala.
"Gracias.
La mayoría de lo que vez lo escogió Sera. Marlene
ha añadido detalles aquí y allá. Por
ejemplo, esas fotos fueron su idea," informó el
cantante apuntando hacia una mesa.
La
curiosidad llevó a Scott hacia el lugar que su amigo
había señalado. Observó una colección
de imágenes del pasado lejano y cercano: Rook y Rand,
Annie y lunk, Lancer y Sera; una foto de la boda entre la
princesa Invid y el cantante; Marlene en traje de dama de
honor. El soldado tomó esa última foto.
"Las
hermanas son ciertamente hermosas,” dijo Lancer.
"Si," concurrió Scott
suavemente, recordando a Marlene.
"Marlene
tenía una práctica en el hospital de la cuidad
hoy. Debe estar por llegar en cualquier momento," mencionó Lancer
casualmente.
"¿En
cualquier momento?" dijo Scott palideciendo.
"¿Asustado?" bromeó Lancer
mientras los nervios de Scott se acentuaban. El soldado quiso
responder pero el sonido de la puerta del apartamento lo
detuvo en seco. Los hombres fijaron sus miradas en el umbral.
Scott se dio cuenta de que aún sostenía la
fotografía y rápidamente la devolvió a
su sitio sobre la mesa. Empezó a sudar. Los segundos
parecieron eternos, pero cuando la puerta se abrió al
fin, Sera la atravesó.
"Hola," dijo. "¡Scott!
Es bueno verte de nuevo. ¿Como
has estado?" preguntó cortésmente mientras
estrechaba su mano.
"Estoy
bien, gracias Sera. Es bueno verte otra vez también.”
"Hola
Lancer," .añadió la mujer sonriéndole
a su esposo.
"¡Mi
princesa ha regresado!" contestó él antes
de besarla.
"Gracias
por recibirme en su casa," se aventuró a decir
el soldado, sintiéndose un poco incómodo frente
a la afectuosa pareja.
“No
tienes de que. Eres como familia para Lancer y por lo tanto
para mi,” respondió Sera. La mujer miró a
su esposo. "¿Ariel
está en casa?"
"No
todavía," Lancer notó la confusión
en la cara de Scott. "Sera llama Ariel a Marlene," explicó.
"Oh,
si. Lo siento, es un hábito. Por más que trato
de recordar llamarla como ella quiere, no lo logro. Ariel
-Marlene- se enoja conmigo, pero simplemente no puedo hacerlo.
A estas alturas me ha perdonado. Un nombre u otro, no tiene
importancia después de todo." se disculpó Sera.
Scott asintió. Sin embargo, recordó las implicaciones
que ese nombre llevaba y el descubrimiento que cambió su
vida. Sus pensamientos se vieron interrumpidos por el sonido
de la puerta, abriéndose nuevamente.
Marlene
ingresó al apartamento.
"Hola
a todos," alcanzó a decir mientas sus ojos iban
de Sera a Lancer y descubrían al visitante. "¡Scott!" susurró incrédula.
Mientras, él
no podía creer estar escuchando el dulce timbre de
su voz y mirando sus delicadas facciones una vez más.
Se quedó inmóvil, sin color.
El
caballo rojizo de la mujer estaba recogido en un moño
alto, oculto por su pequeño sombrero de enfermera.
Su uniforme, medio cubierto por un abrigo azul oscuro, era
todo blanco. Los ojos del solado estaban fijos en ella, paralizándola.
Ella
sentía muchas cosas. ¿Confusión,
felicidad, ira, amor? El mundo alrededor pareció empezar
a girar y ella perdió el balance. En dos pasos -mejor
dicho: dos saltos- Scott estaba junto a ella, tomándola
entre sus brazos, mientras Sera y Lancer los observaban ensimismados.
"Marlene," dijo
preocupado, "¿qué te
sucede?" Ella tembló levemente en sus brazos.
"Scott..." tartamudeó,
mirándolo a sus ojos, sintiéndose hipnotizada
por ellos. "Estoy... estoy bien. Yo... solo estoy sorprendida
de verte otra vez, tan... de repente."
Scott
estaba tan perdido en los ojos de Marlene como ella en los
suyos. "Lo siento... Fui transferido hace unas horas.
Tengo tantas cosas que decirte," dijo mientras trataba
de ordenar sus emociones.
El
corazón de Marlene no paraba de dar saltos en su pecho.
La mujer se sentía más y más débil.
Scott lo notó, la llevó a descanzar en un sofá y
se sentó a su lado, sosteniéndola.
"Gracias," dijo
ella. Lancer y Sera se acercaron.
"¿Marlene,
estas bien?" preguntó el cantante empezando a
dudar si el inesperado encuentro había sido una buena
idea.
“Nunca
te había visto así, hermana,” añadió Sera.
Marlene
respiró profundamente, tratando de calmarse y calmar
también a sus amigos. “Ha sido un largo día,
solo estoy cansada,” anunció.
"Mm. ¿Acaso
te olvidaste de comer otra vez?" preguntó Sera.
"Oh,
Creo que si, estaba tan ocupada," contestó la
enfermera.
"Debes
comer, Marlene, es importante," señaló Scott
con firmeza. Marlene lo miró tímidamente y
notó la preocupación en sus ojos.
"Tendré la
cena lista en unos minutos, Marlene,” dijo Sera.
"Te
traeré un poco de agua," ofreció Lancer. "Tu,
Scott, mejor quédate a su lado," añadió.
"No
me iré a ninguna parte, te lo aseguro," respondió sin
dejar de mirarla. Marlene apoyó su cabeza en su hombro.
"Estoy
mareada," susurró. ¡Scott
está aquí! Pensó, sin poder aceptar
aún la realidad de su presencia. Se ve cansado
y preocupado... ¿Podrá haber
vuelto por mi? No, no, no lo creo. Dijo que lo habían
transferido... mejor no sueño, se terminó de
decir a si misma y cerro los ojos disfrutando su cercanía.
"De
verdad lo siento, Marlene. No era mi intención incomodarte.
Me iré... en cuanto te sientas mejor, si tu quieres," se
disculpó Scott.
"No!” dijo
ella temiendo perderlo. “Quiero decir... no, estoy
bien. Tu no me incomodaste, solamente me sorprendiste, Scott.
Eso, más el cansancio y el hambre me hicieron perder
el balance,” dijo suavemente levantando su cabeza de
sobre su hombro. La expresión de Scott dejaba entrever
sus dudas. "Por favor no te preocupes, estoy bien," añadió conmás firmeza y una pequeña
sonrisa.
Lancer
regresó con un vaso de agua. Marlene tomó un
sorbo. "Estoy bien, Lancer, de verdad. Fue solamente
el cansancio," dijo la mujer empezando a recuperarse.
"Te
vez débil todavía," insistió Lancer.
"Nada
que una buena cena no pueda arreglar. ¿Cierto
Sera?" dijo Marlene mirando en la dirección de
su hermana. "Seriamente, ya me siento bien... y mejor
me voy a cambiar." Marlene miró a Scott, quien
la tenía casi abrazada.
"¿Estas
segura?" le preguntó. Ella asintió. Scott
La ayudó a levantarse y la vio entrar en una habitación.
"Solamente
va a cambiarse, Scott; regresará pronto, “ dijo
Lancer. Scott no se movió. "Sera y yo podríamos
usar un poco de ayuda con la cena,” añadió.
"Oh,
claro," dijo el soldado y finalmente caminó con
su amigo para ayudar a su esposa en la cocina.
Dentro
de su habitación, Marlene sentía mariposas
en su estómago. ¿Qué es
este sentimiento? Sacudió su mareada cabeza un
poco. ¿Podrá Scott
haber regresado por mi? He soñado con esto por tanto
tiempo... Una pequeña sonrisa cruzó sus
labios.
Mientras
la enfermera cambiaba su uniforme por pantalones azul claro
y una blusa blanca de manga corta, recordaba como se había
sentido cada vez que Scott estaba cerca de ella durante la
guerra. Era una sensación extraña: cálida
y fría al mismo tiempo. Marlene haló su sombrero
suavemente y desató el moño que sostenía
su rojiza melena. Se miró al espejo, y decidió añadir
un poco de maquillaje. Mejor, pensó observando
el resultado, extrañamente nerviosa.
Los
dueños de casa le pidieron a Scott ayuda con la mesa.
El estaba a punto de poner los platos en su sitio cuando
Marlene apareció. Cuando ella se acercó, lo
distrajo completamente, haciéndole soltar uno de los
platos; este golpeó una tetera que a su vez derramó agua
sobre toda la mesa.
"¡Maldición!
Que desastre," dijo Scott. Lancer y Sera intercambiaron
miradas divertidas. "Nada se rompió, no se preocupen," anunció avergonzado.
"Déjame
ayudarte con eso," dijo Marlene notando el agua derramada.
Tomó unas toallas de papel y secó la superficie
rápidamente, mientras Scott reacomodaba platos, vasos
y demás. "¡Como
nuevo!" dijo ella sonriendo.
"Gracias," el
respondió con la cara enrojecida.
"Muy
bien, todo el mundo, la cena esta lista," dijo Sera.
La princesa trajo una gran charola a la mesa mientras su
esposo traía una botella de vino. Los esposos se sentaron
a la mesa redonda, uno frente al otro. Scott y Marlene siguieron
su ejemplo.
"Quiero
proponer un brindis," dijo Lancer y sirvió el
licor en las copas de los presentes. "Por la amistad," empezó.
"Por
el amor," siguió Sera.
"Por
la felicidad," añadió Marlene.
"Por
segundas oportunidades," terminó de decir Scott
mirando intensamente a Marlene, quien pareció ganar
color de repente.
Los
cuatro amigos brindaron juntos. ______________
Gracias a D.R. por su ayuda en esta traducción.
Si tiene algun comentario:
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