¿Y si Lisa hubiera
participado en el Concurso Miss Macross?
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CAPÍTULO 6
Larga Vida a la Reina
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Lisa
Hayes era una mujer fuerte. Había estado en el hospital por dos semanas.
Ahora estaba casi totalmente recuperada de sus heridas. La medicina moderna era
algo asombroso. Después de sólo una semana en cama, Lisa se sintió lo
suficientemente bien para rogar por el alta. “Hay mucho que hacer, doctor.
El Capitán Gloval me necesita,” arguyó. Pero no hubo forma
de convencer al buen doctor. Estaba bajo férrea supervisión hasta
que se recuperara totalmente.
“Hola querida,” dijo Claudia sonriendo al entrar
al cuarto de Lisa.
“Hola Claudia,” respondió Lisa delicadamente
sentada sobre su cama del hospital.
“¿Cómo te sientes el día de hoy?” preguntó Claudia.
“Perfectamente bien. No sé por qué el doctor
insiste en mantenerme aquí. ¡Estoy enfermándome
de estar en esta cama y por la comida del hospital!” respondió Lisa.
“¡Me temo que te estás estropeando!” bromeó Claudia.
Lisa rió. Era bueno escuchar su risa.
“Los resultados de la votación están listos. ¿Quieres
echarles un vistazo?” dijo Claudia guiñando un ojo
sentada junto a Lisa.
“No...” dijo Lisa.
“¿No tienes un poquito de curiosidad?”
Lisa sonrió. “Muy bien, solo un poco”, aceptó.
Claudia se giró hacia el televisor.
El Concurso de Miss Macross había sido interrumpido
abruptamente por el ataque Zentraedi. Debido a la destrucción
y por respeto a las vidas perdidas en la batalla, se decidió no
continuarlo. Pero Macross aún necesitaba una reina. Los
organizadores del evento se presentaron ante el Capitán
Gloval y el alcalde con un una propuesta de votación on
line para que los ciudadanos pudieran elegir a Miss Macross.
El Capitán aceptó de buena gana la idea. Era importante
para la moral. La vida debía continuar con normalidad
a bordo del SDF-1.
“¡Es el Capitán!” dijo Lisa observando
a Gloval en la pantalla.
“…Cuando el deseo de la humanidad de seguir adelante
desaparezca, entonces, los Zentraedi realmente nos habrán
derrotado,” dijo el Capitán como introducción
de la transmisión de los primeros resultados de la votación.
Rick Hunter golpeó la puerta del cuarto de Lisa en el
hospital y atisbó el interior. Había venido a visitarla
religiosamente cada día desde que supo que ella estaba
allí.
“¿Puedo pasar?” preguntó.
“Teniente Hunter, por favor, pase,” respondió Lisa
sonriente. Se sentía mucho mejor con su compañía.
“Hola Comandante Grant,” dijo Rick. “Hola
Comandante Hayes,” agregó alcanzándole a
Lisa un ramo de rosas. “Para su pronta recuperación,” dijo.
“Gracias, son hermosas,” dijo ella percibiendo
la delicada esencia de las flores. “Me temo que hoy no
debió venir, Teniente.”
“Para nada, Comandante. Vendré a verla cada día
hasta que deje este lugar,” dijo. “Escuché que
será muy pronto.”
“Ojalá.” dijo ella.
“Apuesto que desea deshacerse de mí,” bromeó.
“No, Rick, todo lo contrario,” contestó Lisa.
“Eso es bueno, porque no planeo dejarla sin supervisión.
Todos los pilotos la extrañan, Comandante. Tengo que asegurarme
que regrese a dirigirnos. Es un caos sin usted,” declaró.
“Estoy segura que muchos se habrán alegrado de
poder descansar de mí,” contesto ella entre risas. Él
clavó sus grandes ojos azules sobre ella.
“No se qué hubiera hecho si te hubiera perdido,
Lisa” se sinceró Rick. Ésta se ruborizó y
advirtió la fija mirada de Rick.
“¡Hey, los resultados están llegando!” dijo
Claudia de repente. Lisa y Rick miraron hacia la TV.
“¿Quién crees que ganará, Lisa?” preguntó Claudia.
“Hmmm. Jan Morris era la favorita desde el comienzo… Pero
Minmei tiene una muy buena oportunidad,” respondió mirando
a Rick.
“Creo que tú lo lograrás,” dijo Claudia. ¿Y
usted qué piensa Teniente Hunter?” preguntó.
“Creo que Minmei va a ganar,” dijo. Lisa no pudo
evitar sentirse celosa, trataba de esconder esos sentimientos.
Creyó ver un atisbo de sufrimiento en los ojos de Rick,
pero al contrario, una sonrisa se dibujó en su rostro.
La miró. “Ya sabes, Lisa, yo voté por ti.” dijo
sosteniendo con intensidad la mirada de Lisa.
Ella se sintió muy halagada. “Eres muy amable,
Rick,” contestó ruborizándose una vez más.
Él tuvo un extraño efecto sobre ella. Durante
el tiempo en que ella se estuvo recuperando en el hospital, se
acercaron más y más. Ella descubrió un lado
de Rick que jamás imaginó que tuviera. A pesar
de que en las primeras visitas que él le hizo abundaron
los silencios embarazosos, finalmente abrieron mutuamente sus
corazones. Hablaron por montones. Lisa vio que el joven muchacho
tenía la fortaleza suficiente para convertirse en un gran
líder. Pero a la vez, se dio cuenta qué el tenía
una sensibilidad hacia las emociones de las personas y un carisma
que lo hacían difícil de resistir. Comenzaba a
admirarlo. No sabía exactamente qué era lo que él
sentía por ella. Si su dedicación y cuidados hacia
ella eran una apreciable prueba de sus verdaderos sentimientos,
podía decir con total seguridad que disfrutaba de un sitio
privilegiado en su mente, tal vez incluso en su corazón. ¿Podía
ser verdad? Sólo podía esperar que así fuera.
Los ojos de Rick y Lisa se encontraron, cada uno absorto en
el otro y permanecieron así por un momento. Para Claudia
Grant era obvio que algo más que una amistad había
florecido entre ambos. En ese momento la mutua atracción
en silencio, estaba sofocando a la Comandante. Así que
aclaró su garganta.
“¿Necesitan algo de privacidad?”, preguntó inocentemente.
Eso rompió el hechizo. Rick y Lisa se sintieron sorprendidos
y desviaron sus miradas avergonzados. Claudia sonrió ahogando
su deseo de reír ante ambos rostros visiblemente ruborizados.
“¡Miren, están por anunciar los resultados
finales!” dijo Lisa cambiando el tema. Tomó el control
remoto y subió el volumen de la TV. Al comienzo del conteo
final, Lisa y Minmei estaban muy cerca entre sí. Jan Morris
quedaba rezagada. Tras cinco minutos, se hizo evidente que la
estrella de cine no podría darles alcance. Luego de 10
minutos Lisa llevaba una leve ventaja. Claudia no podía
contener su entusiasmo. “Si el Trío estuviera aquí,
esto sería una locura,” pensó Lisa. Tras
otros cinco minutos todo se detuvo. La tensión creció.
Era el final. La elección de la reina de Macross se decidiría
por un pelo. Y allí estaba la única Señorita
Macross: Lynn Minmei.
Todos enmudecieron.
Claudia suspiró al fin. “Oh vaya,” dijo
desilusionada.
“Oh, Vaya,” la imitó Lisa y bajó la
vista. Pero en seguida irguió su cabeza orgullosa y proclamó sonriente: “¡Larga
vida a la Reina!” “Si tuviera un reino, lo ofrecería
por un café”, bromeó.
“Hmmm, esa es una excelente idea,” declaró Claudia
sonriéndole. “¿También quiere uno,
Teniente Hunter?”
“Si, estaría muy bien,” dijo Rick. “Voy
por ellos,” agregó.
“No, yo iré. Quédate con Lisa,” dijo
Claudia. Hizo un guiño y salió del cuarto. En realidad
Lisa no tenía permitido beber café, pero mientras
el médico no la descubriera no habría problema.
Sola con Rick, Lisa lo observó de nuevo, percibiendo
esa tristeza en sus ojos. Seguía viendo la pantalla de
la TV, sabía que había perdido a Minmei para siempre.
Lisa tomó sus manos entre las suyas. Sus ojos volvieron
a encontrarse una vez más. Él se maravilló del
modo en que ella podía saber cómo se sentía.
Rick le sonrió. Ella respondió con otra sonrisa,
con una de esas tímidas sonrisas que él adoraba.
“Sabe Comandante, usted hubiera sido una maravillosa
Miss Macross,” dijo.
“Inclínate ante mi,” contestó teatralmente.
Rick hizo una reverencia provocando una risa en Lisa que nacía
del fondo de su corazón.
“De todos modos nunca esperé ganar, Rick,” dijo
ella.
“¿De verdad?” preguntó.
“Si, de verdad. Soy military, Rick. No tengo pasta para
ser un reina de la belleza. Odio la prensa y la fama y todo lo
que viene con eso,” agregó.
“Entiendo,” dijo Rick. Pero en su corazón
sabía que Lisa lo tenía todo: una mente brillante,
un corazón compasivo y una increíble belleza. Un
profundo sentimiento le fue revelado. Se había enamorado
de ella.
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“Lo supe entonces, Roy, la historia se había cambiado para siempre,” le
dijo Rick a su hijo. “Ella era la única para mí,” agregó observando
a Lisa en el jardín.
“Vamos, Rick, Debes admitirlo, eso pasó de verdad
recién cuando la viste en su bikini púrpura,” dijo
en broma Max. “Debiste ver a tu padre. Estaba tan animado,
Roy. ¡Oh, muchacho!”
“Cuidado, Sterling…,” dijo Rick en broma
y sonriente.
“Pero aún tenías algo que decirle, papá. ¿No
es así, tío Max?” replicó el joven
Roy.
“Si, Roy, pero para ese entonces, tu madre era su official
superior; y estábamos en medio de una guerra. Le levó un
tiempo, pero finalmente se lo dijo, tu viejo lo hizo con estilo,” dijo
Max guiñando un ojo.
“¿A quién le estás diciendo viejo?” objetó Rick.
Los tres rieron. Lisa pudo oírlos desde el jardín.
Recordaba el concurso de Miss Macross y cómo habían
sido los acontecimientos anteriores, durante y posteriores; cuando
ella y el hablador Rick Hunter se juntaron. No podía aseverar
si el concurso había cambiado el curso de su historia,
pero ciertamente había hecho que todo se encajara en su
lugar. Un buen lugar.
FIN
Dedicado a la gente de Fanfics.cl
Gracias a todos los
que hayan leído y comentado sobre
esta historia.
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Traducción: Javier Vaca
Si tiene algun comentario:
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